Hay gente que planta tomates. Está pareja está plantando sillas, y salen tan bien que las están vendiendo por una fortuna
A comienzos del siglo XX, un banquero de Wisconsin se cansó de que elogiaran los muebles que fabricaba con madera. Su respuesta fue una promesa tan absurda como ambiciosa: algún día cultivaría una silla más resistente que cualquier otra construida por manos humanas. Tardó once años en conseguirlo. Ahora una pareja de...