La Gran Oxidación de la Tierra, ocurrida hace aproximadamente 2.400 millones de años, marcó el inicio de la acumulación de oxígeno en la atmósfera, permitiendo la aparición de formas de vida más complejas. Sin embargo, el oxígeno no se mantuvo en niveles suficientes para promover esta evolución. Un equipo de científicos de la Universidad de California en Riverside encontró respuestas en una serie de rocas minerales recogidas en Sudáfrica. Estas rocas permitieron entender cómo el reciclaje de fósforo y la proliferación de bacterias sulfatorreductoras ayudaron a mantener el oxígeno en la atmósfera. La clave está en la técnica de análisis de las rocas, que permite medir el fósforo de manera minuciosa, diferenciando entre fósforo biológico y fósforo mineral. Este estudio sugiere que la vida compleja tardó en aparecer no por falta de oxígeno, sino por otros factores ambientales o biológicos. Las rocas minerales de Sudáfrica han proporcionado una clave importante para entender este misterio de la evolución de la Tierra.
