La Ley de Propiedad Horizontal permite a los vecinos tomar medidas preventivas para proteger sus vehículos. En este caso, un vecino decidió instalar una barandilla en su plaza de garaje para evitar que su coche fuera rayado por otro vecino. Según la normativa, esto está permitido siempre que no cause inconvenientes a otros vecinos. Los expertos recomiendan que la barandilla no sobrepase los límites de la plaza de garaje y no cause perjuicio al vecino contiguo. Es importante recordar que la línea que separa ambas plazas tiene la consideración de elemento común, por lo que no se puede instalar ningún elemento que dificulte la apertura de la puerta del coche. En resumen, si se cumple con estos criterios, el vecino tiene el derecho de instalar una barandilla en su plaza de garaje para proteger su vehículo.
