Telefónica, Deutsche Telekom, Orange y Vodafone han firmado una carta de intención para explorar la posibilidad de desarrollar su propia infraestructura de satélite móvil en Europa, buscando contrarrestar la dominación de Starlink. Este plan tiene como objetivo no darle las llaves directamente a SpaceX en Europa, especialmente teniendo en cuenta el papel estratégico que este sector tiene para las empresas e instituciones. Las teleoperadoras buscan la banda de 2 GHz, que actualmente utiliza Viasat y EchoStar, y cuyas licencias caducan en el año que viene. La Comisión Europea propuso reservar esta banda para los operadores europeos en mayo, y Bruselas está preparando el proceso de concesión de licencias para favorecer a los operadores europeos. La iniciativa cuenta con el apoyo de Bruselas, que alinea con el objetivo de Europa de depender menos de infraestructura digital proveniente de fuera de Europa. La clave para este plan es que las teleoperadoras no construirán sus propios satélites, sino que se asociarán con un proveedor de satélites existente. Este plan presenta ciertos riesgos, pero también ofrece oportunidades de crecimiento y diversificación para las empresas. Las teleoperadoras deben estar preparadas para este desafío, especialmente si planean ofrecer servicios de satélite móvil a sus clientes.
