Hace 2.000 años alguien metió la pata en una fundición. Gracias a ella hemos descubierto un taller romano escondido en Alemania
Cuando una pieza de metal sale mal, lo normal en un taller artesano es que acabe desechada. Pues bien, algo así debió suceder hace 2.000 años y ese hallazgo fortuito de un lingote de plomo en una excavación en Rothaargebirge, en la región alemana de Sauerland, ha ayudado a descubrir, entender y reconstruir cómo se pro...