La invención de la leche de vaca: cómo la industria láctea nos metió con calzador "un vasito de leche diario" a finales del XIX
Suena el despertador. Seis de la mañana. Te levantas de cama, te aseas y vas a la cocina para prepararte un buen desayuno con el que empezar el día: una tostada con mermelada y una taza de leche calentita. La escena parece normal (sí, quizás falte café en ese tazón), pero si se la enseñásemos a nuestros tataratatarabu...